Me ESTRENO en esta propuesta, a la que nuestra amiga Sindel nos invita diciendo que...
sábado, 4 de enero de 2014
miércoles, 18 de diciembre de 2013
ESTE JUEVES UN RELATO...EL REGALO
Se despidió
de todos y se dirigió a casa. Atrás quedó el olor a cera derretida, de las
velas sobre la mesa del despacho, los aplausos y el sonido de las notas del
feliz cumpleaños, que con voz de barítono le cantó su compañero de mesa. Al
entrar dejó las llaves en el recibidor. Se descalzó y anduvo de habitación en
habitación como buscando a quien poderle decir: Ya estoy aquí. Pero el
silencio fue su única respuesta.
Tomó un baño,
después se sentó a cenar. Inquieta, miraba continuamente el reloj. A las diez
en punto, abrió el ordenador, escribió la contraseña. En la bandeja de entrada
pudo leer: Tienes un mensaje. Tres letras y el corazón comenzó a latir tan
fuerte, que Lola se llevó las manos al pecho para apaciguar las palpitaciones y
ese calor que le ardía haciéndola jadear más que respirar.
Trasmontana40@...
FELIZ CUMPLEAÑOS. TE QUIERO MUCHO.
Después de dos
años recibiendo este mensaje el día de su cumpleaños, fue la primera vez que
Lola pulsó la opción reenviar y escribió: ¿QUIÉN ERES?
¡Qué sin
sentido!, se detuvo, dándole a suprimir.
Cerró el ordenador y se fue a la cama.
A la mañana
siguiente su jefe le preguntó: ¿Y qué, este año llegó tu regalo?
Sí, y por
primera vez estuve tentada a responder, pero no lo hice. El año que viene
contesto, pensó.
Él la miró,
y sonriendo dijo para sí: ¡qué lástima! El año que viene, si me atrevo, lo
firmaré.
Si os gustan los regalos, encontraréis un cargamento en casa de Judith
jueves, 12 de diciembre de 2013
ESTE JUEVES UN RELATO...Mamá de mayor quiero ser...
De nuevo llegué tarde y con la nariz roja
como un pimiento, pero no me importaba.
–Llegas tarde, me dijo mi madre muy
enfadada. Mira que cara traes. Ya has pegado la nariz al escaparate, sabes que
no puedes detenerte allí. Don Anselmo volverá a llamarnos la atención por
mancharle la luna.
– Mami, contesté poniendo voz de
tragicomedia. Es que no puedo resistirme, cuando paso y la veo… Esta canción se
repitió durante años. El deseo de observarla era superior a todo cuanto me rodeaba.
La veía allí, de pié, tras la caja, tan seria y digna, metida en su papel, abstraída
del mundo, ese jeroglífico de colores, que ni le rozaba a su paso. Sus manos
tomaban el producto y lo deslizaban por la cinta. Un movimiento contundente,
pero fluído donde convergía su gracia y el “flis”, del código de barras.
Sí, he de reconocerlo, yo quería ser como la
Macu cuando por fin fuera mayor. Quería ser la cajera del supermercado de mi
barrio. Y lo que son las cosas, en lugar de trabajar de cajera, hoy duermo en
un cajero.
Más deseos de quiero ser , en el THE DAILY PLANET'S
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