Pages - Menu

jueves, 15 de octubre de 2015

ESTE JUEVES UN RELATO: Preguntas y respuestas...





Pregunta trampa

Desde mi distancia te descubro, balanceándote en la butaca desde donde vigilas mis sueños, mientras tus ojos se clavaban en los míos. Sin prisa los paseas por mi rostro y entre mis juegos, y derrochas en cada pestañeo el amor más grande, puro y generoso que jamás criatura alguna pudiera percibir, y lo regalas, me lo regalas. Luego de un tiempo que se me atoja infinito  sonríes, y te me acercas muy despacio.

Sobre mi blanco rostro, como si de una mariposa se tratara, en suave aleteo, se desprenden de tus labios un racimo de besos cargados de tierna intención. Con tus dedos dibujas mis contornos, y yo mujer feliz, quiero atrapar ese momento y coserlo en mi memoria, un instante que crecerá conmigo haciéndose un recuerdo imborrable. Ese lazo invisible que nos ata, quedará prendido entre tú y yo perviviendo para siempre. Aun así, cerrando los postigos de tus entrañas lo aseguras, a lo que aún está por venir.

En calma por el trabajo bien hecho suspiras profundo. En esa suave exhalación dejas escapar la carga del universo, recompones la estancia, y de nuevo vuelves tus ojos y tu sonrisa hacia mí. Los silencios se visten de fiesta y bailan al compás melódico de tu voz, cuando susurras mi nombre. La vida me invade cobijada en tu abrazo.

Al caer la noche un giro de llaves y unas pisadas secas anuncian que él ya está en casa. Su olor a madera y a musgo fresco lo precede. Con urgencia se acerca hasta donde nos encontramos. Me toma entre sus manos y me hace volar por el aire, marcando así el territorio, del que se sabe el señor de la casa.

Todos mis miedos desaparecen en su presencia. Segura y protegida,  ni el viento, ni la noche acechante, ni la soledad impiadosa podrán engullirme. Afortunada por tanto amor, sello una tregua con la tristeza. En este trio perfecto donde me muevo, no puedo ni quiero elegir.

Por eso os pido un favor, dejad de preguntarme a quien prefiero, si a papá o a mamá


Si os apetece leer más sobre el tema sugerido, podeis hacerlo en este mismo blog, una entrada más abajo.

25 comentarios:

  1. Creo que es una pregunta que nunca hay que hacer. Como la de ¿Cuál es tu hijo preferido? O la de ¿crees que estoy gorda? No tienen ninguna respuesta buena.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Me ha perecido un relato impecable, amoroso, terno, entrañable y muy bien descrito el rol que padre y madre desarrollan y que necesitamos para sentirnos lejos del mundo de los miedos.
    Te imaginarás que me ha encantado ¿no?

    ResponderEliminar
  3. Muy bonito Chelo. Llevas razón, esa pregunta... creo que no tiene respuesta. ¿Quién es capaz de elegir entre un padre y una madre? Besos

    ResponderEliminar
  4. Hay mucha ternura y mucho amor en ese relato. En cuestión de sentimientos sobran todas las medidas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. No se puede elegir. No hay dicotomía en este pregunta. No es blanco o negro. Se quiere y punto.

    Un beso enorme.

    ResponderEliminar
  6. Nops quieres hacer creer que lo importante es la pregunta final, pero lo que cuenta es el relato.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  7. Ayyyyyyyy la estupidez de los adultos a veces dejan marca en la inocencia de los chicos al punto de crearles penas y complejos!
    Un fuerte abrazo!!

    ResponderEliminar
  8. Hay preguntas que nunca se deberían formular, como la de y vosotros para cuando

    ResponderEliminar
  9. Que pasada! Y no veas como me has despistado, muy hermoso aunque quien iba a pensar que era un niño.....Buenisimo.

    ResponderEliminar
  10. Fantástico, Es una gozada leerte y encontrar esa sorpresa con la que suelen terminar tus relatos.
    Un cariñoso abrazo, sra. directora.

    ResponderEliminar
  11. Muy bueno tu relato, sobre todo ese final inesperado.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  12. Una perfecta narración descrita a través de los ojos de un pequeño niño....hasta se puede sentir el vuelo en brazos desde este sillón...besos

    ResponderEliminar
  13. Con esta pregunta.trampa forzamos a los niños a su primera hipocresia social, para que contesten, a los dos por igual

    ResponderEliminar
  14. Llevada por la curiosidad que provocaste con el título, me fui con apuro hacia el final, por este precioso y tierno relato. Así que merecía por lo menos leerlo una vez más, para paladearlo y disfrutarlo luego de la sorpresa de la primera lectura.
    ¿será que se puede elegir entre tantos tipos de amores?
    besos con certeza

    ResponderEliminar
  15. Una pregunta imposible en un relato impecable. Un beso Chelo

    ResponderEliminar
  16. Sólo a un adulto se le podría ocurrir de cuantificar el amor... se ama y basta... no hay medidas ni espacios pre-establecidos.
    Relato magnífico San... una excelente convocatoria, te felicito!

    Un beso.

    ResponderEliminar
  17. Porque el amor no se divide, La mejor respuesta es un abrazo de tres.

    ResponderEliminar
  18. Un gusto pasar por tu blog y leerte, queida San. Impecable tu aportación tan amorosa y tierna. Me ha encantado y la he releido. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  19. Esa pregunta que pone en aprietos a los hijos... no es necesaria. El amor nace, se siente, se recibe con reciprocidad, en la antención, en la entrega... Especial la frase con qué resuelves un relato, que tiene una carga inmensa de ternura.
    Besos! Y un gusto haber participado de tu propuesta juevera!
    Gaby*

    ResponderEliminar
  20. yo adoraba a mi mapa y a mi pama, ahora les hecho en falta :-(

    ResponderEliminar
  21. Qué bonito Sam! En ningún momento sospeché el final, por tanto, doble emoción: sorpresa final y una lectura de lo más agradable, dulce, exquisita, tierna, amorosa... todo un placer. Te superas por temporada :)))

    genial!
    un fuerte abrazo :)

    ResponderEliminar
  22. ¡Un relato muy bien llevado, San! Lleno de amor y ternura, con un final impresionante. Encantadora lectura.
    saluditos

    ResponderEliminar
  23. Me encanta... Es precioso y tierno... Qué bonito el sentimiento por los padres...

    Muchos besos.

    ResponderEliminar
  24. Como tú dices, es una pregunta trampa. Pienso que son amores distintos y tú en tu entrada los has dibujado muy bien. En la madre amamos la ternura, la dedicación, la entrega sin fisuras, en el padre aunque estas cualidades puedan estar presentes, amamos (al menos en mi caso), la fuerza, la entereza, el sentirnos protegidos y amparados. Siempre quise con igual intensidad pero de distinta manera, a mis padres.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar