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miércoles, 11 de abril de 2018

ESTE JUEVES UN RELATO...Amos o amas de casa



¡Cuánto silencio se pasea por entre estos setenta metros cuadrados! Pequeñas habitaciones vacías de voces y risas, evocan lo que un día fue. Desde el quicio de la puerta me veo con muchos años menos, me observo entrar y salir con prisas. Lo mismo hago las camas, que abotono el babi del pequeño. Le anudo el cordón de las zapatillas; hoy toca deporte. Peino los pelos mojados de los niños, mis niños. Friego los vasos y platos del desayuno, recojo todo lo que encuentro a mi paso para dejar la casa más o menos ordenada. A media mañana tengo la revisión médica de los abuelos y no sé el tiempo que me ocupará, eso me angustia; a Marcos le gusta que esté la mesa puesta y la comida caliente cuando llega de la fábrica… El sonido del teléfono me regresa a este presente, ¿estás lista? me preguntan, y si lo estoy, llevo mi vestido azul de los domingos y los labios pintados de rojo cereza. Echo una última ojeada a la casa donde fui todo lo feliz que pude ser. Dejando atrás la nostalgia cojo la maleta, a donde voy no me hará falta nada más que esa maleta y mis recuerdos.

Otras amas o amos de casa los encontraréis en el Blog de Gustavo.

16 comentarios:

  1. Hola San , esperemos que allá donde vaya también sea feliz me a gustado mucho tu relato , es un poco nostálgico , te deseo una feliz noche besos de Flor.

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  2. Nostalgia , veo en las últimas palabras y mucha verdad en las anteriores , el ama de casa nunca descansa no le da tiempo , sus horas siempre están ocupadas . Me ha gustado tus letras y como lo has enfocado .
    Un abrazo .

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  3. Todo empezó cuando el hombre salió de la caverna a cazar y la mujer se quedó recogiendo las pieles. Luego ya se legalizó la caza y había que pagar, trabajo por dinero, la mujer ahora estaba mas tiempo sola y decidió cocinar la caza en lugar de comerla cruda... Y hasta hoy. Buenas noches

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  4. Un final un tanto triste para esa mujer que ha dedicado su vida a los demás y se va adonde solo le servirán los recuerdos,
    Besos.

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  5. ¡Qué pena! tanto cuidar a la familia para al final que no nos merezcamos que nadie cuide de nosotros

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  6. Una historia agridulce que nos habla de lo rapiráque pasa el tiempo y de lo facil que es dejarse llevar por las urgencias sin tomar en cuenta lo verdaderamente importante. Me gustoleerte, San . Un abrazo 😊

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  7. No estoy segura si se publico mi comentario, por las dudas te digo que me encantó tu emotivo relato. Un beso

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  8. A mi se me ha erizado la piel, porque es así...

    Para después dejarlo todo atrás y quizá ir a una residencia.

    Me ha gustado mucho.

    Un beso.

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  9. Después de toda una vida solo le queda la maleta...
    Beso de Samsonite.

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  10. Que lástima amiga mia. Y la vida es eso. Trabajo, vejez y a la fria residencia. Mi madre siempre decia que unos padres pueden criar un montón de hijos si viene al caso, pero entre todos ellos ninguno podra cuidar a sus progenitores.
    UN abrazo.

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  11. Ufff!!! Es que lo he visto tantas veces, que triste dedicar toda tu vida a cuidar de los otros y despues tener que resignarte. Me ha gustado muchisimo, besos.

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  12. Nostálgico y tan real como la maleta que lleva sujeta y los recuerdos que la acompañan.
    Beso

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  13. San, no me ha publicado mi comentario anterior. A ver ahora. Te decía que reconozco esa etapa, que me veo con los tres críos. El trabajo de mamá-ama-de-casa no está pagado. Odio a ese tío queespera el plato en la mesa. Grrrr Final triste, querida. UN abrazo y besos, muchos.

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  14. Bueno, si la maleta va llena de rosas, turquesas, verdes y magenta bien está dentro de lo que cabe. Lo malo es que pese más de lo que tu ánimo pueda soportar por estar llena de marinos y marengos.
    Muy original, te felicito.

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  15. Qué felices seríamos si pudiéramos dejar atrás, junto con todo lo que no necesitamos, recuerdos por demás pesados...

    Saludos,

    J.

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