miércoles, 12 de septiembre de 2012

ESTE JUEVES RELATO: Ojo por ojo...


De reojo le miro para no ser descubierta. Cualquier gesto puede delatarme. Conoce mi cuerpo como conoce mi alma. Muchas horas y días enredados entre la misma vida.
Si sonrío sabrá mis porqués y es que en este ahora de calma, en el invierno que nos media, no quiero ser adivinada.
Hoy seré yo quien ría la última, siempre lo hace él. Mis olvidos son ya tantos que no voy a cargar con esta culpa.
Anastasio se desajusta el ojo de cristal y lo deposita sobre la encimera del viejo mueble de su  baño, lo mismo hace con la dentadura postiza que le encajara don Miguel, su dentista de toda la vida. No da crédito: el ojo no entra y la dentadura se le cae.
Martina, no aguanta más la risa contenida en su desdentada boca, una carcajada la delata.
-Anda viejo tonto. -Ojo por ojo y diente por diente, le dice entregándole una dentadura algo más grande y un ojo de cristal azul.
-Dame eso que es mío. Anoche bajo tu sonambulismo, cambiaste de lugar el vaso donde estaban y hoy ya no te acuerdas, menos mal que soy yo la desmemoriada.
El movió la cabeza de lado a lado, pensó que la edad no perdona. Se encajó su ojo azul, ajustó sus dientes blancos y sonrió a su María, tuerta y desdentada aún.

Otros ajustes de cuentas en casa de TERESA

lunes, 10 de septiembre de 2012

Secretos y mentiras





Es preciosa esa foto, pensé la primera vez que la vi.
Había decidido poner un poco de orden  en el caos de ese baúl abandonado en el desván. Las fotografías de toda una vida descansaban unas sobre otras. Las habían dejado caer despreocupados de fechas, colores, tamaños… o tantos otros motivos que pudieran encajarlas dentro de los archivadores de los días y de las horas.
Todo tiene una cronología y es bueno mantenerla, así podrán seguir nuestras huellas los que llegan detrás.
¡Qué tonterías se te ocurren! Me dijo.
 No conteste, sus comentarios siempre llegaban así, cargados de ironía y claro desinterés, nada de lo que yo dijera merecía su atención. Nada mío era importante para él. Su prioridad en la vida era el trabajo y claro está, sus distracciones pueriles…  Así era mi padre  y así se había mostrado siempre ante mí. ¿Cómo iba a pretender que comprendiera el valor  de unas simples fotografías?
Tome el baúl donde habían permanecido casi una década y me dirigí al ala opuesta de la casa.
Sobre la madera cálida del suelo las fui extendiendo y ordenando. Algunas tenían anotaciones en la parte de atrás. Fechas, nombres, una dedicatoria: “A mi prima Loli para que no se olvide de mi.”
 Aún se podía leer a pesar de que la tinta por el paso de los años o tal vez por una lágrima perdida sobre ella, dejara emborronada la preciosa caligrafía con la que había sido escrita.
Cuando ya casi tocaba el fondo ,  apareció  un pequeño retrato, me llamo la atención la sobriedad de la imagen. ¿Era la tía Esther? No, no podía serlo, los abuelos contaron que había desaparecido en un accidente cuando aún no había cumplido los dieciséis. Pero era ella estaba segura, esa mirada retadora era la suya, Esa mirada la delataba. Junto a ella un  hombre de pelo blanco y grandes barbas la sostenía por la cintura mientras besaba su rostro. Qué imagen tan perturbadora, nada tenia y todo se intuía.
Con la fotografía en las manos busque a papa. Estaba en su despacho, la deje caer sobre el escritorio,
¿No es esta tía Esther? pregunté.Los abuelos y mamá dijeron que había muerto.
El la miro, no hablo, solo acaricio la cara de mi tía con la yema de sus dedos mientras las lágrimas ahogaron sus palabras.
En el reverso, más tarde, pude leer: Javier jamás te olvide, pero hoy soy feliz.

( Texto para el Grupo Café de palabras)

viernes, 7 de septiembre de 2012

SE CIERRA ESTE JUEVES DE RELATOS


Y este jueves se acabó.

Solo me resta deciros a tod@S:  GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.
Habéis  sido muchos  amig@s los que os habéis animado a relacionaros y compartir, espero que hayáis  disfrutado tanto como yo lo he hecho.
¡Hasta la próxima!  Y no dejéis de ser felices, que la vida son tres días.



jueves, 6 de septiembre de 2012

ESTE JUEVES UN RELATO: Relaciones.



Desde el mismo instante en que te vi sentí...  que te conocía.
No te encajaba en un lugar exacto, pero sabía que nuestras vidas se cruzaron en otro tiempo. Sabía que habíamos compartido espacios, acontecimientos, personas comunes.
Tú  me miraste como se mira por primera vez a quien  se desconoce, con curiosidad, queriendo descubrir con tan solo una ojeada todo mi mundo. Un mundo lejano a ti, tan distinto, tan distante y a la vez tan igual.
En ese preciso momento, nuestras vidas  comenzaron una relación convergente. Dos mundos inconmensurables caminando a la paz. Cada cual a su ritmo, cada cual con sus gentes. Cada cual, a la espera de ser salvado.
Es curioso el destino. Pensé, cuando tras unos años, de nuevo nos hallamos frente a frente. Conversamos largo, sin prisas, descubriéndonos en ojos ajenos. Miradas que leen, que buscan y aciertan. Hablaste sin tapujos.
Nada en este tiempo detuvo tu ansia de venganza. No supiste aceptar una derrota, a pesar de que nadie supo de ella. Mi silencio te guardo, aun así…
Las relaciones humanas son complicadas, incomprensibles  en demasía. Siempre di por hecho que eran las encargadas de crear y mantener entre los individuos un grado innegable de cordialidad. Lazos de amistad, asentados en ciertas reglas que todos aceptan. Sobre ellas está la fe y el respeto hacia la naturaleza del ser humano. (monografías.com)
Ahora sé que no siempre es así. Has hecho bien tu trabajo… pero  en él, no has contemplado mi naturaleza y mi fuerza.

Muchas relaciones más las podéis leer en la entrada anterior.

martes, 4 de septiembre de 2012

Comienzan a llegar los relatos.


Comienzan a llegar los relatos tempraneros, es martes no jueves, pero en las normas se dice que se aceptan a aquellos que por un motivo u otro el texto se les escapa de las manos, así que amigos, en la linea de salida las primeras 250 palabras.


CENSURA SIGLO XXI

LAS COSAS DE MARIBEL

CERTIFICADO DE EXISTENCIA

Relatos en miércoles, un bloque numeroso acercándose casi, casi al jueves...

EL MUNDO DE ATALANTA

MI BLOG DE FOTOS

IMAGINAR

EL BALCÓN DE CASSS

EÄRENDIL

EL SUEÑO DE LA COLINA

SOLO PALABRAS Y CARICIAS DE PAPEL

PARADELA DE COLES

FLIN EN LA LIBRETITA

NEOGEMINIS

CARTAS QUE NO FUERON ENVIADAS

PUNTOS SUSPENSIVOS

LUGAR DE ENCUENTRO

SIMONA, LA LUNA Y YO

LETRA DIGITAL  URUGUAY

MEZCLANDO ARTE

PALABRAS DE SINDEL

Llegan los relatos del JUEVES.

JUNTANDO LETRAS

LUZ DE MIEL

MAR Y ESTRELLAS

QUIEN TE PUSO SALVAORA... !Qué poco te conocía!

Un participante anónimo nos deja este hermoso relato, lo copio aquí, él lo colgó en mis comentarios, ahí tal vez muchos de vosotros no podáis leerlo por que no todos leen los comentarios, luego espero que lo disfrutéis como lo he hecho yo.

EL ÚTIMO MENSAJE

Desde el mismo instante en que te vi sentí que entre nosotros dos habría un pedazo de vida compartida. Me fijé en la manera cómo me preguntabas si era allí donde tenías que ir. Nos cruzarnos cuando yo volvía a casa con prisa. Me fijé en tu pelo rubio rizado, en tus gafas de sol, en tus pantalones rojos de pana…Me fijé en tu voz y el tono suave con el que me preguntabas. Recuerdo cómo durante días, semanas, meses y años fui dando forma, color y vida a esa imagen tuya que se formó en mi retina y que nunca he podido olvidar.

No pude olvidar el día que confesé a tu marido que me había enamorado de ti. Pero no me acuerdo por qué razón concreta decidí hacerle tal confesión y fijar así ese punto de tensión vital.

Recuerdo todos los fotogramas de cuanto ocurrió en la boda de M*, cómo estuvimos a punto de escaparnos juntos para vivir nuestra aventura y empezar una nueva vida. No recuerdo por qué razón, en el último instante, decidimos volver cada uno con nuestra pareja y esperar la vuelta de las vacaciones…

Eso cambió nuestras vidas y nuestra relación para siempre. Se convirtió en una amistad especial, platónica, latente…hasta ayer, cuando me mandaste ese mensaje pidiéndome que desapareciera por completo de tu vida porque necesitabas vivir en paz y mis mensajes, aunque virtuales, te lo impedían. En ese mismo instante sentí que algo había muerto definitivamente entre nosotros.

Max Le Carré. 5.9.2012

MATICES EN LA VIDA

LA PETITE MORT...

DESNUDANDO LOS SENTIMIENTOS

LA BITÁCORA

RELATOS

MIS LETRAS INSOMNES

ALMA DE VENUS

REFLEXIONS EN VEU ALTA

REMANDO EN SAN IGNACIO

SEÑUELO DE TUS PALABRAS

DESGRANANDO MOMENTOS

BRISA DE VENUS

¿Y QUE TE CUENTO?

LAZOS Y RAICES

LA CARA OCULTA DE LA LUNA... ES ROSA

Y NACIMOS CASUALMENTE

domingo, 2 de septiembre de 2012

CONVOCATORIA: Este jueves un relato RELACIONES



Queridos jueveros/as  y amigos de los jueveros/as  retomemos nuestras buenas costumbres. Pasados estos días de feliz descanso, diría yo que las pilas están más que cargadas con energía positiva, luego ya está bien de holgazanear ya es tiempo de trabajo. Os CONVOCO para el próximo jueves, día seis, con el tema RELACIONES.
Nuestra vida se compone de ellas desde el mismo instante en que nacemos.  Las hay muy variadas, para todos los gustos y de todos los colores: Formales-informales, organizacionales-personales, estrechas-distantes, antagónica-cooperativas, individuales- colectivas.
Dejemos volar nuestra imaginación y escribamos sobre RELACIONES, pero…siempre hay un pero. Hay que complicarlo un poquito, estamos descansados recordad, este jueves el texto será con pie forzado.
Todos los relatos han de comenzar con la frase: “Desde el mismo instante en que te  vi sentí que…”

Ánimo y buenas letras. Os espero a todos.

Seguiremos, las normas de Tésalo: podemos escribir lo que queramos y cómo queramos, ¡No, no, no ¡ un límite, para complicar otro poquito más. Los texto no sobrepasaran las 250 palabras, hasta dos aportaciones, recibimos a los madrugadores y esperamos a los rezagados hasta el viernes, cuando tengamos nuestro relato preparado y colgado en el blog me ponéis vuestra URL para que os enlace y podamos leernos tod@s.

No falteis a la cita. Un abrazo para todos/as.

miércoles, 22 de agosto de 2012

ESTE JUEVES UN RELATO: Fotografía Inspiradora



CAFETERÍA    VERONA




Entró en la cafetería de la esquina. Con la mirada buscó la mesa que ocupo la última vez que estuvo allí. Al verla vacía, sonrió.  Para acceder a ella, se abrió paso entre la clientela, a esa hora el local se hallaba muy concurrido.
¿Qué tomará? Le preguntó la camarera
Café con unas gotas de leche. Muy caliente, por favor.
Bonita taza, pensó cuando se lo sirvieron. 
Con el primer sorbo recordó las palabras de Gerardo:
Encontrarás la clave de la caja fuerte, en una jugada de ajedrez…
La mesa, era el tablero. En las esquinas de los distintos escaques, si entretenías la mirada, se percibían unas minúsculas marcas, distintas unas de otras.
Ella las anotó una a una en la servilleta con la que limpiaba la humedad que dejaba en sus labios el café con leche. Fuerte, intenso y  muy caliente, como ahora acontecería el tiempo en su vida…

Otras inspiraciones cafeteras  con 150 palabra (más o menos), en casa de 

sábado, 18 de agosto de 2012

Con un beso la mujer se hizo de agua


Con un  beso la mujer se hizo de agua…no terminó de leer la frase. Dejó el libro sobre la mesa vacía. Frotó sus ojos ahuyentando el sueño, se sentía  cansada.  La oscuridad era intensa, un cielo sin adornos la cubría. En el jardín comenzó a hacer frío. Tal vez debería entrar, pensó, pero se estaba tan bien fuera. El olor intenso y dulce mezcla de las flores que lo poblaban, le resultaba tan agradable, que cada día alargaba más y más las horas de estar allí. El jazmín, las azucenas, la dama de noche…. Cerró los ojos y se abandono.
Con un beso la mujer se hizo de agua… no podía olvidar esta frase, le traía tantos recuerdos. Movió su cabeza, queriendo descolocar los pensamientos, un intento por aclarar las  ideas que  le llegaban a borbotones, precipitándola a sentir de nuevo, a revivir una y otra vez esos días en los que como agua , ella se escapaba entre las manos de él.
Con un beso la mujer se hizo de agua...dejó el libro sobre la mesa vacía. Se froto los ojos, ojos cansados por un duro día, los años no perdonan. En un susurro repitió la última frase del libro que estaba leyendo, Con un beso la mujer se hizo de agua. ¡Cuántos recuerdos ¡ pensó. Él, cautivo, preso entre los pliegues de su piel observaba sus gestos encendidos. Esos ojos cerrados en cada profunda inspiración, esa boca entre abierta esperando el beso que no llega. Boca  sedienta de rocío. Acompasado ritmo, entre caricias perdido.
Todo un paisaje por descubrir, orillas por donde caminar, océano donde ahogar este nuevo amanecer. La atrae, la atrapa, la respira. El aroma de ese cuerpo se adueña de su corazón resquebrajándolo en dos. Le habla para calmar esta tortura: Tienes la agilidad  de las yedras, el poder del viento. Te cuelas en mí, me calas, te enredas y yo te dejo desmembrar mis días, quebrantar mis noches. Tu risa alimenta mi soledad, me da la vida. Tu risa, mantra melodioso, rosario recitado.
Profunda locura, nada pudo detener el paso errante de la pasión. Pero la pasión muere al morir la noche y todo pasa y se olvida.
Con un beso ella se hizo agua y como agua se escapó de entre mis manos.
El mismo día a la misma hora, cerraron el libro. Habían llegado a su final, el desconsuelo les agarró.


La frase Con un beso la mujer se hizo de agua, nace de un micro relato de Encarni , lo podéis leer en el blog Lo que pienso lo escribo aquí  ,a partir de ella se pensó que cada miembro del grupo Café de Palabras escribiese lo que le naciera.

jueves, 16 de agosto de 2012

ESTE JUEVES UN RELATO: El Calor, La Calor



Bajo la sombra de la vieja encina, se dejo caer. El sol azotaba con fuerza a esa hora. La espesa calina  arrastraba un aire irrespirable. La sequedad del ambiente y el duro trabajo acometido, hizo que su cuerpo le reclamara un buchito de agua fresca. Al inclinar el botijo, cerró los ojos. Qué placer sentir ese frescor abriéndose paso dentro de él…Saciar la sed de este modo siempre le pareció tan sensual… sobre todo cuando vio a Dolores beber de esta manera.
Él la observaba, cuando decidida agarró el búcaro empinándolo sobre su cabeza. Un chorro  cristalino se precipitó sobre su boca. Tanto cayó que no dándole tiempo a tragar, por las comisuras de sus labios, el agua se le rebosaba. Con el revés de su mano secó ese camino empapado, pero unas gotas revoltosas resbalaron por el cuello abajo hasta alcanzar sus pechos. Rió bulliciosa y alegre al sentirse invadida.
Él continúo mirándola mientras sus pasos se alejaban, hasta perder su imagen tras el horizonte.
Hoy, en las horas muertas de la siesta, rememora  el ardor de ese momento.
Los 46 grados, que la radio anuncia, nunca podrán compararse, con el calor que sintió aquella tarde.

Otros muchos calurosos los encontrareis abanicandose en casa de Mª José

sábado, 11 de agosto de 2012

EL ENCUENTRO



Tiempo, puedo sentirte y acariciarte, si paso mis manos, sobre la piel desnuda de mi cuerpo; sobre los surcos que los días dejaron a su paso tatuando sus horas alrededor de mi ojos, alrededor de mi boca. Vivencias, sueños, trabajos, risas, llantos, todo está dibujado por ti en mi.
Ella
Ella se miraba en el espejo de su cuarto, mientras peinaba sus cabellos blancos. Como siempre tras cepillarlos, los recogía en un moño muy bien armado. Luego como una caricia, lo atusaba untando en sus manos una especie de gel engominado. Un poco de rubor en sus blancas mejillas y el rojo carmín que nunca le faltaba. Aun conservaba el gusto por ese color. Una geisha parezco, le decía sonriendo, al reflejo de su rostro en el cristal.
Frente al armario elige la ropa con la que hoy quiere vestir su cuerpo. Su elección siempre la basa en cómo se encuentre su estado de ánimo; si intuye desesperanza el vestuario debe ser verde, si está decaída el rojo es su aliado. Hay también muchas prendas negras, pero están descartadas.
El toque final: unas gotas de perfume. Una última mirada antes de salir de la soledad con la que convive en la noche. Sonríe, esa mujer anciana así arreglada, hace que se sienta veinte años más joven.
Le gusta madrugar, sentir el frescor de la mañana y el silencio del comedor. Solo ella y el tintineo de la cucharilla al remover el humeante café. Luego a medida que las horas avanzan los residentes van ocupando las mesas vacías. Todos la saludan. Ella habla con unos y otros, atenta a todo lo que a su alrededor acontece. Su momento de intimidad ha pasado.
Más tarde cuando el sol comienza a calentar los rincones del hermoso jardín sale a pasear, siempre acompañada de un buen libro, hoy ha decidido leer poesía, le gusta la poesía.
Marisa hace ya diez años que vive en esta residencia. Su carácter alegre y desprendido le hace merecedora del cariño de los residentes y de los empleados que allí viven.  Suelen contarle sus desencuentros, sus preocupaciones, algún que otro desliz... Ella les escucha, es lo que todos esperan, ser escuchados y sentirse queridos. Ella les hace feliz y a cambio ellos se lo hacen sentir a ella.
Él
Hace un mes que Julián llegó. Hombre taciturno, seco, áspero y callado, muy callado. No se relaciona con ningún interno. El personal se queja de su rudeza al dirigirse a ellos. Independiente, no quiere que nadie se ocupe de él. Por no querer, no quiere ni los buenos días. Sus ojos siempre mirando al suelo. Un gruñido por respuesta a todo lo solicitado.
Viste con un gusto exquisito, siempre, traje gris de fino paño y corte perfecto, hay días que apuesta por no llevar corbata. Este gesto le confiere un aspecto más desenfadado, como más cercano, pero solo lo hace de tarde en tarde. Ella se dio cuenta de esta coquetería.
Desayuna solo en una esquina del salón, así pasa desapercibido, o eso piensa.  Tras terminar su café, toma el periódico del día que reposa sobre el mostrador y sale al jardín. Se sienta  en el mismo banco, bajo el mismo árbol. Cada día igual, nada varía. Su vista clavada a la tierra, sus pies aferrados a ella, sus ojos tristes, siempre tristes.
Él lee, ella lee. Marisa y Julián, Julián y Marisa.
Una mañana de primavera, cuando las flores cuajaban el patio, cuando el olor a jazmín lo inundaba todo, ella levantó la mirada de su libro de poemas, el levantó la vista del periódico ya mil veces repasado y leído.
Ellos
Sus miradas se encontraron, cómplices y curiosas se entretuvieron. En ese preciso instante el tiempo se detuvo. No hubo ayer. No habrá mañana. Solo para ellos el tiempo dibujó el hoy.
El tiempo que marca el paso de las horas, el tiempo que dicta los cambios en el ritmo de la vida, el tiempo que dice corre o espera, vive o muere. A ellos les gritó: ama.

jueves, 9 de agosto de 2012

ESTE JUEVES UN RELATO: Recuerdos, sueños, pensamientos.


365 Noches

Dos hombres con el rostro oculto, tras una especie de mascara amorfa, se aproximaban hacia el lugar donde Ruth se hallaba. Ella expectante, sin comprender muy bien el porqué  de su presencia, los observaba en ese lento y extraño caminar que arrastraban, violando su mundo. Uno de ellos movía exageradamente los brazos como queriendo abrazar el viento. El otro más bajito y rechoncho, daba unos saltos dramáticos pasando el peso de su cuerpo, de un pie a otro. A medida que ellos avanzaban, Ruth retrocedía, desandando sus pasos, pero ellos avanzaban mucho más aprisa que ella. La ansiedad se le agarro en la boca del estomago. Esperpénticos, pensó.
Cuando faltaban solo cuatro o cinco pasos para enfrentase a esos tipos de traje oscuro y rostro velado, una explosión lleno todo el espacio de humo. Ruth manoteo en el aire para despejar la espesa bruma. Asustada, sentía la presencia de ellos, podía escuchar su ronco respirar.  El aire que emanaban tenía un amargo sabor. Forcejeó hasta poder vislumbrar la luz. Los hombres ya no estaban.
Se encogió de hombros, no comprendía nada. Salió de aquel lugar sin darle vueltas a lo vivido.
Entró en una gran sala, luego en otra y otra más. Perdida, quiso salir de aquel insólito lugar, pero allí no había puertas, solo un ventanuco desvencijado. La idea de no poder atravesarlo la perturbo, aun así, decidida , dio un salto queriendo alcanzar el quicio. Se aferro a él, como quien se aferra a los últimos segundos de una vida que  agoniza. En ese dejarse hacer, cayó, deslizándose hasta llegar a un   frondoso valle. Alucinante visión. Verde todo verde, solo salpicaba esa mullida alfombra de hierba fresca, una  multitud  de florecitas de vivos colores. Descalzó sus pies y caminó hundiéndolos en esa lisura, luego se detuvo.
El cielo  poco a poco se fue cubriendo de nubes. Nubes blancas que en solo un instante se tornaron grises, negras. Colisionaban unas con otras, engulléndose  en una lucha sin piedad. Enfadadas escupían  luminosos rayos  que se clavaban en la tierra. Pensó que las fuerzas errantes de la vida querían castigarla por algo que dijo, por algo que hizo, por algo que tal vez solo deseo. El miedo la estremeció. Corrió buscando cobijo sin encontrar donde guarecerse, esta indefensión la paralizó. Cerró los ojos, como en un intento de hacer desaparecer todo o desaparecer ella.
Dos, tres…, segundos, minutos, horas, no supo precisar. Apretaba con tanta fuerza sus ojos que sintió  dolor en ellos. De repente. Un sonido ensordecedor Rig, Rig, Rig.
Ruth sobresaltada gritó. Estaba empapada en sudor. El corazón  golpeaba su pecho y toda ella temblaba. Martín se conmovió.
- ¿Otra vez  los mismos sueños ?... Tranquila, tranquila.
Inspiró recobrando la calma. Se levantó dirigiéndose a la cocina, se preparo un vaso de leche. Mientras lo bebía, recordó la voz de su madre:
_Nada mejor para alejar los malos sueños, que un buen vaso de leche calentita.


Muchos sueños, recuerdos, pensamientos, pesadillas, en casa de Mª José.

miércoles, 1 de agosto de 2012

ESTE JUEVES UN RELATO: El tiempo en el tiempo


Hace unos años, así como veinte.

                                
Hoy la tierra y los cielos me sonríen;
Hoy llega al fondo de mi alma el sol;
Hoy la he visto…, la he visto y me ha mirado…
                                                  ¡Hoy creo en Dios!
                                          Rima XVII- G. A. Bécquer

Solo hacía cuatro días y medio que le conocía, cuando decidió invitarle a tomar un café. Mientras le estaba contando y explicando lo que sentía, pasó entre las copas la mano vuelta hacia arriba. Se quedó mirando su mano clara con desconcierto, con ese gesto entendió que le llamaba, y le acercó la suya.

Le agarró con decisión, como queriendo retener el tiempo, como queriendo retenerle el corazón, como queriendo… La mantuvo unos momentos, no supo cuántos, pero seguro que fueron muchos, o no, hoy no lo puede precisar. Una emoción indefinida se le agarró al cuello y un deseo de llorar casi imposible de frenar, se le acumuló en los ojos. Se quedó inmóvil, sin poder hablar, solo sintiendo y deseando prolongar ese instante, viviéndolo como un regalo inesperado.
Sus ojos se quedaron fijados sobre los de ella intentando adivinar, pero la sensación tan fuerte que tenía, no le dejaba actuar con normalidad.

Cuando le soltó, sin poder evitarlo, revivió una y otra vez ese momento, no quería hablar ni pensar, necesitaba estar solo consigo, en una intimidad recurrente… podía sentir su mano aferrada a la suya, y esa sensación desconocida para él, se repetía en su mente y en su cuerpo una y otra vez sin descanso.

Quien iba a imaginar que veinte años después le llevaría al mismo lugar, y volvería a tener las mismas sensaciones…, aunque para sus familias serán siempre dos amigos.

En esto andaba, perdido entre la tinieblas de un pasado que por fin se hizo presente, y es que el tiempo gira de una forma que los humanos no entendemos, el ayer se hace hoy, el mañana… , ¿quién conoce el mañana?



Para conocer otros tiempos hay que hacerle una visita a Matices, vamos no dudeis.

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