En tus ojos, su mirada
En tus labios, sus sonrisas
En tus manos, sus abrazos
Eres la semilla germinada,
El deseo consumado,
La aventura de la vida,
El amor sin preaviso,
Nuestro ayer y tu mañana.
Caminas sobre las huellas de
sus pasos,
Entre senderos de escarcha fundida,
En las mañanas que despiertan
Anunciando un nuevo día.
No hallarás silencios que rompan tu
alma
No domeñarán tu vida
No habrá destierros, ni desgarros
Solo la paz y el calor de este regazo,
Que te cuida, que te mima.


