La abuela cada noche antes de dormir, me muestra una fotografía en la que aparece un hombre y
una mujer. Están cogidos de la mano, como fondo en la imagen se ve un mar
azul, grande, inmenso. El chico mira a la chica de reojo, todo su rostro sonríe. Ella
tiene la cabeza un poquito inclinada hacia un lado y el pelo le cae en cascada
hasta reposar unas ondas doradas sobre
sus hombros desnudos !se les ve tan felices! Cerca de ellos, ajenos a ese
momento, hay unos niños jugando con
cubos y palas de color rojo,
construyen un castillo de arena. Observándoles imagino como pudo ser ese día en
sus vidas, e invento una historia para ellos vivida minuto a minuto hasta
culminar en esa instantánea.
Me dice la abuela que son papá y mamá, y me cuenta lo
mucho que nos amaban a mis hermanos y a
mí, y yo la escucho sin decir nada, no quiero que sepa que hace unos días en el
recreo , oí a unos niños hablar del porqué no están con nosotros. No digo nada
para que de los ojos de mi abuela no rebose la pena honda que guarda en secreto. Y
siguiendo la ceremonia que celebramos antes de dormir beso a mis padres de
papel y me duermo con la añoranza de otra vida distinta a la que vivimos.
Pero cada mañana al
despertar, el castillo de arena que mis hermanos y yo construimos dentro de mis
sueños, se ha desmoronado.(Enero 1998 en Sevilla - Mueren asesinados Alberto y Asunción, dejando a sus tres hijos huerfanos)
Otras historias vividas y padecidas en el blog de Gus.




