viernes, 5 de abril de 2013

ESTE JUEVES (viernes) UN RELATO...Periodico de Provincia (o no)


Cinco horas de un jueves

Marga caminaba deprisa, llegaba tarde al taller de poesía. El teléfono móvil sonó, pensó en no contestar, pero miró el reloj y vio que aun disponía de unos minutos a su favor. Se detuvo, pasó su dedo índice sobre la pantalla, en ella se leía, Joaquín.
-¿Si? preguntó.
- Oye, acaba de llamar tu madre, dice que tienes que llevarla al hospital con urgencia.
-¿Qué me estas contando? preguntó, sintiendo como los latidos de su corazón se aceleraban.
- La voz se la escuchaba llorosa y se explicaba mal, continuó contándole, algo de un parámetro en la analítica que se hizo esta mañana.
-¿Pero de que analítica hablas?
-No me preguntes, no sé más.
Solo tardo unos minutos en llegar. María estaba terminando de prepararse, entre sollozos le explicó. Marga intentó tranquilizarla,- Eres fuerte, le dijo, la vida ya te ha examinado en muchas ocasiones y cada prueba la has superado con nota, esta no va a ser menos.
Al llegar al hospital, Marga quedo sobre cogida por el volumen de personas que esperaban. Comenzó a contarlas, sintiendo que cada enfermo en realidad era un número. Números, estadísticas, productividad, recortes... María fue atendida por una joven doctora que llevaba más de diez horas encerrada y trabajando en ese hospital, horas que iban dejando huella en su rostro, pero no por ello dejo de ser amable y afectuosa con su paciente que le hablaba tremendamente asustada.
Una joven doctora que trabajaba al cien por cien, a pesar de que su contrato lo vio reducido al setenta y cinco por ciento, dentro del paquete de las últimas medidas de austeridad del hospital.
Junto a ella enfermeras y enfermeros codo a codo, que estando desbordados como lo estaban, manejaban la enfermedad de los demás con sensibilidad, intentando que los pacientes no fueran conscientes de la presión a la que están sometidos. Manejar el dolor ajeno no es fácil y lo hacían sin darle la mayor importancia, como algo natural en la rutina de su día a día. A todos estos profesionales se les pide el más difícil todavía y ellos sin dudarlo rizan el rizo.
Cinco horas duró la “excursión”, en las que Marga, observó, escuchó, anotó, agradeció a la vez que se avergonzó.
Con la sanidad no se puede mercadear. 

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29 comentarios:

  1. No, claro que con la sanidad no se puede jugar, maltratar, desinteresar, olvidar. Los que tienen vocacion lo hacen mas allà de cualquier presion, pero eso no es correcto. Desgastan a los necesarios en vez de desechar a los inservibles.
    Mi dios, que bien lo has pintado.

    Un abrazo.

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  2. Pues si Marga estuviese allí, mano con mano, codo con codo, hora tras hora vería un auténtico mundo de sensibilidad, humanidad, ternura y demás valores que parecen ausentes en la sociedad de hoy en día...

    Siempre que uno profundiza, encuentra algo más que dureza, ¿no crees?

    Dime, ¿los relatos de los Jueves son todos tuyos?

    Siempre son muy pero que muy buenos ;)

    Besos y Feliz Fin de Semana

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  3. David los relatos de los jueves como el resto de entradas si son mios, estoy aprendiendo, luego que me digas que te parecen buenos es muy amable por tu parte, gracias.
    Llevas razón en que se respira humanidad y sensibilidad en la mayoria de los profesionales de la sanidad, esas cinco horas dieron para mucho, lo realmente sangrante es que estas personas tengan que luchar con la burocracia, las imposiciones y tanto recorte como hoy en dia estan sufriendo y a pesar de todo, sus esfuerzos van a que los pacientes no se vean afectados por estos hecho, de ahi el agradecimiento pero a la vez la verguenza de ver como se encuentran los hospitales, hace falta personal, las habitaciones estan siendo compartidas hasta por tres enfermos, y un sin fin de etc. La sanidad tenia que ser intocable, y de tocar deberia ser para mejorarla no para empeorarla.
    Gracias por llegar hasta aquí.

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  4. no sé bien el por qué, aunque algo intuyo...quizá esté hoy yo más que receptivo...pero el caso es que os leo y me entero y me sazono con vuestros escritos...
    del tuyo, san-chelo, me he sazonado, me salpimentado con la prisa, con esa prisa de los doctores, de los enfermeros. también he sufrido, sufrido entre comillas, claro está, la entrega de los batas-blancas...me ha impresionado ese dato que habla de que con el dolor ajeno no se juega..esa idea he sacado...vamos, que tratan de que no se note ese dolor, menos aún que los batas-blancas muestren sus cansancios...
    y eso lo has transmitido.
    y en transmitiendo eso, da igual la calidad del escrito; da lo mismo la temática elegida...quiero decir, que si se logra transmitir, se consigue un buen escrito. y eso lo has logrado, san-chelo.
    por cierto, acababa de ver una peli argentina: TESIS SOBRE UN ASESINATO...y es una peli de calmosidad acelerada...pero su aceleración es detenida por la calmosidad...es decir, que , luego, al leerte, me has sobresaltadoooo¡¡
    medio beso, guapa.

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  5. Admiro a todos aquellos que en pos de su vocación, libran batallas contra todo lo que se imponga y se les oponga. Una tarea demasiado difícil, ya que el estar atentos, enfrentando el dolor ajeno, tratando de dar todo de sí para atender a sus pacientes, es un desgaste de por sí intenso, al que se le agrega todo la problemática que he leído en la noticia. No debería realmente ser así. Tu relato transmite claramente, esa actitud solidaria y sincera de quienes aman su profesión y valoran la vida.
    Beso! Buen fin de semana!
    Gaby*

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  6. Una conclusión a la que se debe arribar sin necesidad de leer los diarios. Basta y sobra el sentido común -sentido que,como sabemos, suele escasear más en las altas esferas-
    Un abrazo

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  7. Aplauso a esa noticia que ratifica la profesionalidad y entrega de médicos y enfermeras a pesar de los dramáticos recortes. Los de arriba juegan con la sanidad, los que trabajan en ella no juegan responden, se implican. Repito aplauso y lo hago extensivo a tu sensible relato, besito amiga San.

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  8. No se vende. Lo que pasa que están vendiendo la sanidad a privatizadores amigos que luego colocan a esos políticos de jefazos (Güemes, Lamela, son ejemplos).

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  9. Hola SAN
    Una realidad pintada de lo que sucede en los hospitales de muchas partes del mundo, por lo menos en mi país sucede lo mismo, con la salvedad que lastimosamente no siempre se tiene la suerte de encontrar personal que mantenga el equilibrio necesario para brindar una atención ideal. Es que el personal de salud es propenso a padecer el síndrome de burnout por estar sometido al contacto directo con los pacientes y la sobrecarga de trabajo que son las razones principales de este síndrome, lo cual los vuelve insensibles como consecuencia del estrés laboral. Esto se ha determinado que es así, a través de investigaciones que se han hecho en diversos países y con los mismos resultados. La salud es un asunto muy delicado y de solución difícil. Haz tocado un tema de mucha importancia.
    Un beso y feliz semana

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  10. Un relato como la vida misma, tan triste que por eso nos llega más, porque la realidad es esta, la que tu entrada nos cuenta. También es cierto de la humanidad que hay detrás, y del cansancio, y de otras injusticias que se está llevando la sanidad pública al mercado de la salud. Muy triste.

    Un abrazo grande.

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  11. Con la salud no se debe "Mercadear" Pero ni siquiera la poderosa política y sus mercenarios "bien pagados" mercadean, ya quisiéramos tener la posibilidad de ofertar y demandar. Ellos solo cierran los ojos y asesinan dignidades. Cercenan logros conseguidos con vidas de víctimas generosas. Se aseguran su futuro a costa del presente de los demás.
    Comparto tu crónica de esas 5 horas, porque yo las viví (que no padecí) hace tan solo unos días con Regina. Y sí, esa es la actitud que vi en todos y cada uno de los diferentes profesionales que nos atendieron en el servicio de urgencias de La Fe de Valencia.

    Besos

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  12. Con ciertas cosas no se puede hablar solo de dinero, de ahorrar, de recortar. La salud es vida, es calidad. Hay que tener claras las prioridades en esta vida, los ciudadanos que las utilizamos se que las tenemos claras, sobre el resto, los políticos ya no lo tengo tan claro. Un besote

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  13. No se juega con la sanidad ni la educación, y mira como están las dos; pero es lo más facil, lo que menos han de pensar, lo que es para todos.
    Un abrazo

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  14. la vida es simplemente un autobus, algunos se bajan antes, otros simplemente siguen su rumbo sin detenerse, pero al final, todos al final, tiene un paradero, una bajada, un final para su viaje, así es como veo la vida, las enfermedades lo único que hacen es darte la señal que tu paradero se acerca, que ya tienes que prepararte para despedirte de todos los viajeros, de los que continuarán en el autobus por más tiempo, sin lloriqueos, sin penas, porque como sabemos todos, nadie se quedará en el autobus, todos bajarán algún día... hasta el mismo conductor

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  15. Bueno el tema que has traido a tu jueves, esta de plena actualidad, la salud no es lo más importante, la escuela pública se muere lentamente, los que no tenemos dinero lo pedimos, pero no para nosotros...Para los adinerados banqueros, muchos empresarios presentan concursos de acreedores, para acabar con las plantillas de trabajadores que tenian sus derechos adquiridos, y a la vuelta de la esquina, abren otro negocio, con mano de obra barata, y sin derechos...En fin amiga...Este pais huele a podrido hace demasiado tiempo, deseo que el olor no nos anestesie el alma.
    Besos y gracias por tan buen aporte.

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  16. Por supuesto que no se puede mercadear con nuestra salud, y eso es lo que pretenden nuestros gobernantes, esos que dicen sin rubor alguno que están haciendo unas mejores sociales impresionantes. Debería darles vergüenza, pero como no la tienen pues así estamos, a merced de gentuza para los que tan sólo somos un negocio.

    Buenas noches, San :)

    Un abrazo.

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  17. No. Con la sanidad no se mercadea, menos a cambio de prebendas como están haciendo en esta Comunidad en que vivo. Tu relato me ha recordado cuando viví esa situación, hace años, en un caótico macrohospital con profesionales entregados y trabajando en penosas condiciones. Diez años después todo es igual, salvo que esos profesionales ahora trabajan con incertidumbre sobre su futuro.
    Lamentable.
    Besos, amiga.

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  18. Hola, San. Todos hemos pasado por esa experiencia que nos cuentas. Unos, los que carecemos de salud, más que otros. Jugar con la vida de las personas es muy serio y parece que a los políticos eso les dé igual. Quisiera yo ver a alguno de ellos pasarse más de 24 horas acompañando en un pasillo a un familiar enfermo aparcado en cualquier pasillo. Pero no, ellos pueden permitirse el luja de ir a la sanidad privada donde te ponen una alfombra roja al entrar y te dejas un riñón al salir. Un beso.

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  19. El relato de lo que esta pasando ahora con la sanidad.

    Se recorta donde no se puede. se pierde todo lo que habíamos avanzado en sanidad y educación.

    Pagamos los que no tenemos la culpa.

    Mundo loco.

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  20. Un relato muy bueno, pocas veces agradecemos a los profesionales sanitarios todo lo que hacen por nosotros, aun con lo feroces recortes en personal, medios y en su propia nómina siguen trabajando con la misma profesionalidad y amabilidad.
    Mientras los políticos siguen mercadeando con nuestra salud.

    Un beso

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  21. El derecho a una Sanidad de calidad universal y gratuita es sagrado, además de que lo hemos estado y lo seguimos pagando con creces.
    Besos

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  22. Esta claro que no se valora lo que se desconoce. Me quedo por tu blog, me parece muy interesante. Te animo a conocer el mío.

    Saludos

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  23. acabo de salir del hospital después de que me operaran de apendicitis... un hospital donde actualmente trabajan dos amigas mías de enfermeras y una de secretaria y antes dos amigos más, marío y mujé, radiólogo y oftalmóloga... un hospital de pueblo grande, donde lo de que el enfermo conozca al médico de urgencias es frecuente...
    me atendieron bien... si quitas que llegué hessssho polvo, que me tuvieron toda una noche sentado en una "sala de tratamiento", antesala de cualquier cosa donde ponen a los futuros ingresos junto a los que sólo necesitaban unas cuántas horas de aburrimiento y unos fármacos para salir escopetados... una noche sentado en una especie de sillón, en el que asistí a un cambio de turno que fue un descojone... no sé si sobrecargadas de trabajo, o simplemente vagas y desastre, lo cierto es que por un segundo no sabían qué me habían puesto, ni dónde estaba mi historial, ni parecía importarles que el único gotero de salino que me pusieron terminara mil años atrás y hubiera ya reflujo de sangre...
    pero en general, buen rollo, buena gente, buen servicio... y resumiendo, que es fundamental cuidar que siga funcionando la sanidad al menos tan bien como yo la he podido disfrutar.
    saludos(otres)

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  24. Rafa acabas de redondear mi entrada, esa parte que cuentas es la que me hizo avergonzar, porque de eso tambien hubo. Juntos cerramos este "cuento". Me alegro de que todo te fuera al final bien, siempre hay que ver el vaso medio lleno, todo se puede mejorar, pero como se esta poniendo este tema, no le vi yo ninguna mejoria si no todo lo contrario.
    Gracias por acercarte hasta aqui y por dejar tu comentario.
    Un abrazo.

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  25. El problema está en que esa sobrecarga aumenta con la de "uñeros" y "granos en el trasero" que pasan por urgencias sin ninguna necesidad ¿Por qué será que la última vez que fui a un hospital, mi madre era la única española de más de cincuenta personas en la sala de urgencias? Ya, ya, ya salí yo... :))

    No tengo nada que decir del personal que trabajaba allí, de nadie, todos muy profesionales pese a lo que tenían encima.

    Un beso y cafelito para dos.

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  26. Tu relato nos llega porque es la realidad de lo que está pasando. También es cierto que a pesar de todo, enfermeras y médicos trabajan con sensibilidad, humanismo y profesionalidad.

    Un cálido abrazo

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  27. Es vergonzoso lo que está ocurriendo en este pais...la impotencia nos carcome y sólo podemos dejarnos llevar por nuestra escala de valores, quwe en momentos de crisis se tambalea...

    Besos

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  28. Me uno a esta reclamación y protesta. No pueden recortar y cercenar los servicios que los ciudadanos precisamos para desenvolvernos mejor y para poder contribuir a salir de esta depresión o inmenso badén.

    un abrazo :)

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